jueves, 13 de noviembre de 2008

VACÍO

No hay nada por hacer
y nada tengo.



Autor: Ernesto (de “Naufragios y otras soledades”)

miércoles, 22 de octubre de 2008

APRENDIZAJE

Cuando nada había terminado –¡ni iba a terminar!– con la muerte. Cuando a los ojos inocentes se abría un horizonte.
Cuando había un futuro y un deseo vivo de tener futuro.
Cuando el silencio y la oscuridad de la noche eran el sonido y la claridad infinitos.
Cuando no había tumbas (o las tumbas eran ajenas).

Fue por entonces, que aprendí a morirme.

Cuando solía buscar sorpresas por los cajones.
Cuando el frío me aprisionaba las piernas doloridas.
Cuando los álamos iban pensando un futuro de sierras.
Cuando el aroma del cedrón fue tomando gusto a nostalgia.

Reconocí recién el valor de la muerte.

Autor: Ernesto (de “Naufragios y otras soledades”)

martes, 14 de octubre de 2008

FORTASSE



Destino de desencuentro.
Torpe ironía de los años
y este callejón sin salida.
Estar aquí y allí,
asomarme a la vida desde los impulsos
y participar en ella desde los huesos.

Acaso sea el azar
lo que mueve mis pasos
y teje mis hilos.
Tal vez me atrape la telaraña que creí tejer.

Me rodea la duda
(el motor que me impulsa,
la razonable guía de mis pasos,
el sutil murmullo que me dicta
los secretos deseos).

Creo.

Autor: Ernesto (de “De Humor y de Muerte”)

lunes, 13 de octubre de 2008

DESENCUENTRO

Sé que te encontraré
cuando menos lo piense.
Lo sé.
Lo que no sé
es cómo hacer
para no pensarte.

Autor: Ernesto (de “Penúltima Selección”)

martes, 7 de octubre de 2008

AFLOJADA.

¿Qué andarás buscando..?
Si cuando te quise vos eras amante
de un tipo con guita
y yo un pobre diablo
que intentaba en vano
tenerte un segundo
con los ojos fijos.

¡Si ni me mirabas!
y para mirarte yo esperaba horas
tu paso de yiro
y no me animaba a decirte nada.

¡Qué venís ahora a decir “te quiero”!
Porque tengo un mango
que ganó el laburo
te creés con derecho
de buscar recuerdos.
De cuando tenía mis brazos abiertos,
mis labios ansiosos,
mi deseo listo.

¿Qué querés que haga?
¿Que te dé ese mango
para que me llenes
con tus dulces besos
todos los deseos?


Tomá.
Hoy te banco.

Autor: Ernesto (de “De Humor y de Muerte”)

lunes, 25 de agosto de 2008

AJENO 4

Con un pequeño comentario previo
En la antigüedad, el destierro era la mayor pena a la que podía condenarse a un hombre. El dolor del desterrado está reflejado en este pequeño fragmento de Emilio Prados (1899-1962)

Romance del desterrado
¡Ay nuevos campos perdidos,

campos de mi mala suerte;

ahí se quedan los olivos

y tus naranjos nacientes;

brilla el agua en tus acequias,

surcan la tierra tus bueyes

y yo cruzo tus caminos

y jamás volveré a verte.


Autor: Emilio Prados

martes, 12 de agosto de 2008

UNA PALABRA


Fue un cauce fluvial.
Un río de ternura.
Un beso pasional.
Un largo abrazo
temido y deseado.

Y ahora te amo.
En esa mezcla de amor,
de indiferencia,
de amistad,
de vecindad circunstancial,
de confidencias.

Debería despojarme del pasado,
desalojar de vos todas mis sombras
y penetrarte
desnudados los dos de nuestros miedos.
Sólo vos y yo, sin circunstancias.

Pero temo.
No se si despojados de la piel
seremos algo.

Autor: Ernesto (de “De Humor y de Muerte”)