miércoles, 14 de marzo de 2012

MOISÉS


Nada a mi alrededor,
sólo el desierto 
dentro de mí
un gran vacío.

Viento y arena que se desgrana
vacío alrededor,
desierto dentro.

Palabras talladas vanamente
recuerdos futuros
hechos de arena.
Viento y vacío.
Desierto y nada

Muerte sin cielo.

Autor: Ernesto (de “Poemas Bíblicos”)

martes, 13 de marzo de 2012

AJENO 12


Tenía una profesora que solía traernos poemas de escritores ignotos. Entre ellos recuerdo a uno: David Álvarez Morgade. No sabía ella quien era y sólo mucho tiempo después supe por gracia de doña Internet, que fue un gran poeta porteño que murió en 2002.
La noticia biográfica la pongo al final.
Quiero rescatar hoy su recuerdo y la de mi profe, Victoria Eugenia Ros de Candia, con estos versos que perduraron en mi memoria casi medio siglo, aunque no conozco su título, ni la doña me lo dice:

Dame un beso triste,
por todo lo que he sido,
por todo lo que fuimos,
por todo lo que fuiste.

Dame un beso de olvido
(nunca nos despedimos)
la tarde que me fui estaba herido
y tenía la boca agriada de racimos.

Tú, que al recuerdo tantas veces volviste,
dame un beso triste:
por lo que he sido,
por lo que fuimos,
por lo que fuiste.

Autor: David Álvarez Morgade (1922-2002). Poeta y cuentista nacido en la Capital Federal y fallecido en Ingeniero Budge, provincia de Buenos Aires. Colaboró en el diario "La Prensa" y en "Para Ti", revista donde publicó sus cuentos con diversos seudónimos. De bohemia inveterada, perspicaz observador de la ciudad y su gente, "creía en el valor de las palabras y en la libertad, lo cual lo hizo proclive a los desencantos", como anotan sus compiladores en la edición de sus poesías completa (2008): "Sinfonía de arrabal", "Radiante sinfonía", "La cena de los tigres", "Sal y fósforos", "El nómade", "Alguien espera en el andén", "Poemas de la azotea", "Poemas en movimiento", publicadas póstumamente.

martes, 28 de febrero de 2012

SÚPLICA

No me encontraré otra vez entre estos muros, no brillará para mí la eterna noche, no buscaran mi sombra mis amantes.
Ya no temerán las vírgenes mi hambre.
La muerte es mi salida, la entrada hacia la Luz, la desesperada huida hacia adelante.
No me detengan más. Mi monstruoso cuerpo de hombre y de bestia suplica el abrigo del adiós, pide las alas de Ícaro, aunque en la desesperada huida caiga al mar.
Que Minos me perdone, que Ariadna me libere, que Etra me proteja.
Y que los puños de Teseo me arranquen de una vez la vida.
Esa vida que perdí hace ya tanto…


Autor: Ernesto (de “Ariadna, Teseo, el Minotauro y su laberinto”)

domingo, 19 de febrero de 2012

LOS DOS

Perdida en sombras se iluminó en secreto, recibió el amor en silencio, vestida, asomada detrás de un recodo del laberinto,  como si no le correspondiera ese asomo de luz, ese despojo de otros amores, ese harapo de otros vestidos, esas palabras de otras bocas para otros oídos.
Se iluminó por dentro, hacia las sombras. Se desnudó para recibir el amparo del agua tibia.
“Nunca es tarde” se dijo y volvió a  asomarse tímidamente desde las paredes despojadas de flores. Y lo llamó con una voz que quiso ser de ayer, de otra mujer, de otro silencio.
No supo de otra boca que lentamente le susurró al oído –a su oído– la palabra deseada, que le asomó a su boca el beso esperado, que repitió su nunca es tarde como algo surgido de otros mundos y de otras vidas.
Teseo sigue buscando ansioso a una Ariadna que también lo busca.



Autor: Ernesto (de “Ariadna, Teseo, el Minotauro y su laberinto”)

miércoles, 15 de junio de 2011

AVARICIDAD


Dilapidé oportunidades.
Por eso no pude regalar riquezas.

Autor: Ernesto (de “Naufragios y otras soledades”)

domingo, 12 de junio de 2011

PLAGIO

Amo ese nunca que se dice siempre
cuando se pronuncia la palabra olvido.
Amo los sueños que se vuelven sombras.
Amo los besos que se vuelven signos.



Autor: Ernesto (de “62 veces bis”)
Plagiado a mi mismo de un poema más largo de quiensabecuando. Fragmento que permanece en mi memoria. 

miércoles, 18 de mayo de 2011

SIMETRÍA

          "Conozco de tu largo aburrimiento
         y comprendo lo que cuesta ser feliz..."
                       "Discepolín"    Homero Manzi

Monotonía de caminante aburrido,
Terco vagar por el hastío,
anhelo de vivir algo distinto


Inútil esperar de otras auroras
que puedan ser mejores o peores:
¡Yo sólo pido que sean otras!


Romper la simetría de mis días.
Separar el pasado del futuro.


1967 

Autor: Ernesto (de “62 veces bis”)