domingo, 22 de abril de 2012

SIN ADIÓS


Un cielo gris.
La tarde en mí, se acerca a su final
y vuelve tu recuerdo a retoñar.
¿A dónde vas?
No existe el cielo azul 
que ayer soñamos.

Llegás a mí.
Te veo en la mañana al despertar
y lentamente tu imagen se diluye.
Se me hace noche
sin que estés.

Perdí tu adiós.
No estás ni aquí ni estoy allá,
no puedo dejarte con tu cielo
ni podés dejarme con mi vida
y con mi adiós no pude despedirte
ni llegar.

Un cielo gris.
No puedo despedirme
ni llorar.

Autor: Ernesto (de “Sin etiquetar”)

sábado, 7 de abril de 2012

PENÚLTIMA CANCIÓN A LA LUNA


                                                    A Laura
No sé si estoy cansado,
si estoy a punto de empezar,
si estoy en ruinas.
Pero estoy, eso sí,
con mi rutina
de escribirle versos a la luna.

Y total ¿para qué?
Para que digan
que estoy viejo,
que estoy flojo
que no sirvo,
que el mundo ya cambió
y nada vale
escribirle versos a la luna.

Y hasta la luna cambió.
Ya no es la piba
que desvelaba mis noches
y mis días,
hoy sólo es la rutina
que me obliga
a escribir mis versos a la luna.

Y aquí estoy
con mis coplas sin bemoles,
sin saber entonar,
sin dar la nota,
dejando tirado en los rincones
algún verso rimado con la luna.

¿Qué buen viento
me trajo lo que tengo?
¿Qué mal viento
me llevó lo que he perdido?
Agradezco a Dios
porque me ha dado
el placer de reencontrarme
con mi Luna.

Autor: (de “Sin etiquetar”)


miércoles, 21 de marzo de 2012

FLASH


Una luz del pasado atravesó mi verso
derramando en espuma
los fantasmas del tiempo.

Autor: Ernesto (de “Sin etiquetar”)



martes, 20 de marzo de 2012

DECEPCIÓN


Cada uno encontró en el otro, cosas perdidas y olvidadas. Ocultos por la noche, oyeron sus palabras recuperando ecos que fueron voces.
Se abrazaron sin verse. Recogieron el dolor y lloraron. Festejaron con risas el reencuentro. Se amaron infinitamente en el espacio sideral.
–Te esperaré cada día de mi vida– dijo ella
–No me iré nunca– dijo él.
Entre la penumbra pretérita y las luces presentes, las palabras sonaron tan huecas como el árbol donde fueron talladas.
Se arrinconó la retórica ante la cruda realidad
–No te creo. Todos me han abandonado. Me dejarás como ya me han dejado.
Lo obligó a cumplir la que creía era su misión divina.
Entre las lágrimas, Ariadna lo vio partir, como vio una noche partir a Patsifae.
Con un ovillo en las manos, entró Teseo a buscar su pretendido destino redentor.
¿Habrá quedado ella esperando en la punta de aquel hilo?
¿Sigue abierto el laberinto?

Autor: Ernesto (de “Ariadna, Teseo, el Minotauro y su laberinto”)

viernes, 16 de marzo de 2012

SI…


Si pudiera decirte,
si pudieras decirme.
Si no nos acompañáramos en la tragedia diaria,
no hurgaríamos el cielo buscando nuestras huellas.
Apretaríamos el ahora como si fuera un siempre
liberando en secreto al frustrante pasado.

Si no contuviéramos los impulsos
ni acalláramos nuestra boca de verdades ocultas,
ni añorara tus manos
ni extrañaras mis versos,
tendríamos de voces cubiertas nuestras noches
y caricias extremas cubrirían los cuerpos.

Si no fuera tan yo y no fueras tan otra,
si no fueras tan verso y no fuera tan garra,
si fuera valeroso, si fueras inerme,
si fuéramos cobardes,
¡seríamos tan nuestros…!

Seríamos tan cerca.
      Serías tan mía.
             Sería tan tuyo.
                 Seríamos.
(si fuéramos)

Autor: Ernesto (de “Naufragios y otras soledades”)

jueves, 15 de marzo de 2012

SADOMASOQUISMO


Se encuentran
    se hablan
         se miran
            se seducen
se ladran
    se traicionan
        se muerden
y se besan.

Se mienten
     se trampean
         se confiesan
se aman
     se odian
         se construyen
se abrazan
       se acorralan
y destruyen.

Se recuerdan
     se pegan
         se silencian
se atropellan
       se ofenden
            se acarician
se sueltan
       se olvidan
y se adoran.

Un paso más allá
está la muerte



Autor: Ernesto (de “Naufragios y otras soledades”)
Imagen: "Amantes" de Frank Gaitán

miércoles, 14 de marzo de 2012

MOISÉS


Nada a mi alrededor,
sólo el desierto 
y dentro de mí
un gran vacío.

Viento y arena que se desgrana
vacío alrededor,
desierto dentro.

Palabras talladas vanamente
recuerdos futuros
hechos de arena.
Viento y vacío.
Desierto y nada

Muerte sin cielo.

Autor: Ernesto (de “Poemas Bíblicos”)