
La luna vino a la fragua
En el aire conmovido
Huye luna, luna, luna.
Niño, déjame que baile.
Huye luna, luna, luna,
Niño, déjame, no pises
El jinete se acercaba
Por el olivar venían,
Cómo canta la zumaya,
Dentro de la fragua lloran,
Autor: Federico García Lorca (de “Romancero Gitano)
No me gusta explicar poemas que de por sí son pura música y por lo tanto no necesitan ninguna explicación.
Pero conocer ciertas claves lorqueanas puede dar un “bonus track” como se suele decir ahora.
Cuento como lo veo yo:
Los gitanos se han ido a vender sus artesanías y queda en el taller el niño enfermo. La luna (la muerte) viene a visitarlo disfrazada de gitana y empieza a seducirlo con su baile
“…y enseña lúbrica y puraEl gitanillo se asusta y trata de amenazarla:
sus senos de duro estaño”
“Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos” .
Pero ella no sólo no se conmueve, sino que hace su predicción-amenaza:
“…te encontrarán sobre el yunqueMás asustado, el niño quiere hacer aparecer como inminente la llegada de los gitanos, pero la luna cierra violentamente la conversación.
con los ojillos cerrados”
Los gitanos que vuelven cansados del trabajo mientras el gitanillo agoniza, encuentran una pista de lo que ocurre en el canto de mal agüero de la zumaya.
La muerte ha cobrado su presa:
“Por el cielo va la lunaEl drama se completa al llegar los gitanos rompiendo en gritos y lamentos.
con un niño de la mano”







