martes, 14 de octubre de 2014

PARA MÍ

Ha pasado un año desde la última vez que me atreví con la poesía. ¡Un año en que me pasaron tantas cosas! Tanto dolor, tanta resignación, tanto volver a empezar.
Y también tantas ganas de reencontrarme con gente que “amé y perdí”, como diría Neruda. Que amé por gracia de ellas y que perdí por necedad propia.
Los caminos del laberinto están abiertos, pero acaso el hilo que me prestó Ariadna ya no conduzca a ninguna parte.